Empresarios y expertos en Outsourcing coinciden en que éste permite a las empresas dedicarse de lleno a su especialidad.

Al externalizar determinados servicios, se suelen obtener dos cosas:

  1. Las funciones realizadas por empresas externas suelen practicarse con mejores resultados, ya que las empresas que llevan a cabo los trabajos solicitados suelen ser expertas en ese campo determinado.
  1. El coste de externalizar es inferior a hacerlo internamente, en la mayoría de los casos.

Ya son muchas las empresas que han pasado de utilizar al Outsourcing para pequeñas tareas, a utilizarlo incluso para competencias de las cuales depende el éxito de sus negocios.

Algunas de las claves por las cuales nuestros clientes nos confían sus trabajos son:

  • Reducción de problemáticas sistémicas: Alguien se hace responsable de la gestión de aspectos técnicos y/o funciones que se han mostrado difíciles o complicadas de manejar. A medida que crecemos, un experto se hace cargo de las funciones para las cuales no tenemos los recursos o el capital necesario para poner en marcha a nivel interno.
  • Ventajas de mercado: El Outsourcing ayuda a las empresas a mantener una estructura definida, a distribuir riesgos y gestionar el crecimiento de forma adecuada. Una empresa pequeña puede crecer rápidamente utilizando el Outsourcing para comportarse como una gran empresa sin los gastos ni los retrasos derivados de adquirir e implantar cada uno de los recursos necesitados.
  • Estabilidad empresarial: Los propietarios de empresas saben que gracias al Outsourcing, evitan el típico comportamiento de contratar personal cuando las cosas van bien para, posteriormente, despedirlo cuando las cosas no van tan bien. Este comportamiento hace que siempre salgan perdiendo ya que, cuando se va un empleado, se lleva consigo muchos recursos dedicados a su formación y un importante “know how”.