Algunos pequeños y medianos empresarios nos dicen que; con el trabajo del gestor tienen bastante, que no se lo pueden permitir, que la economía de su empresa la llevan en la cabeza o que un servicio financiero es para grandes empresas etc…

Primero debemos aclarar que es una dirección financiera: Tal función consiste en la planificación económica de la empresa a un año como mínimo, el control presupuestario mes a mes, planificar las necesidades de tesorería así como su planificación y fijar una estrategia en materia de impuestos.

En definitiva se trata de proveer al empresario de información económica de su negocio, oportuna y continua en el tiempo, para poder corregir y mejorar las decisiones que está tomando.

Para el pequeño empresario es vital conocer la marcha de su empresa, pues a diferencia de las grandes empresas, su margen para financiarse y corregir errores y desviaciones es muy inferior.

Los problemas de las pymes se perciben a veces a través de dificultades en los impuestos o de financiación. Pero estos son solo los síntomas del verdadero problema que consiste en una gestión intuitiva, sin información veraz y sin control: Es en esto en lo que una dirección financiera es necesaria.

En esta época del año, ya deberíamos tener el presupuesto detallado y mensualizado del 2015, tanto de resultados, inversiones y tesorería. Si no tenemos ya previsto los impuestos a pagar en los trimestres del 2015, posiblemente tendremos problemas para financiarlos, el próximo año.

La dirección financiera nos sirve para poner objetivos y controlarlos en los próximos meses, pero además esto debe de ir acompañado el Plan de Acción y de Estrategia, que compete al empresario apoyado por los departamentos de comercial- marketing, compras, personal y por supuesto, finanzas.

En un mundo cada vez mas complejo y cambiante se hace imprescindible la profesionalidad de todas las áreas de la empresa y no basta con ser un magnifico empresario.

Carlos Estrada

Consultor. Anteriormente a desempeñado responsabilidades financieras en DRAGADOS y ENDESA, en España, Marruecos y Francia